sábado, 30 de agosto de 2008

EL DOLOR NO TIENE FRONTERA

Me contaban anoche, como un matrimonio jóven marroquí tuvo el mayor dolor que se puede tener, la muerte de un hijo muy pequeñito. Estaba en el Hospital Puerta del Mar, la respuesta institucional del centro fue que ellos se ocupaban de lo vivos no de los muertos. Papelón tremendo, sin medios, con un dolor tremendo, sólos, con el sólo deseo de enterrar a su hijo en su tierra. Un deseo que tendría cualquier madre.
En medio de este dolor, todo el mundo se lavaba las manos. Si hubiera sido en un accidente mediático, hubiera habido funeral de estado, la embajaa alauita se hubiera desvivivido,............ pero como es un simple niño que muere de enfermedad, no es noticia, no interesa. Se llamó también a asociaciones islámicas y algún Iman de aquí, mismo resultado.
Al final, esa madre se fue con su dolor y agradecida, podrá enterrar a su hijo en su tierra. Una asociación de la Iglesía católica, gracias a un Capellán sanitario, arreglo la cosa con una funeraria y pago.
El mar no nos separa, nos separan los hombres, los intereses y las hipocrecias.

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